miércoles, 14 de marzo de 2007

Ay, dios

El miércoles, el dios que dirige los destinos del fútbol peruano comió mucho ají, se molestó con su pareja o se peleó con el vecino. De que algo malo le pasó, no queda duda; porque no existe un ápice de razón para entender los trastornos que sufrimos a mitad de semana.
Primero fue la noticia que Sport Ancash perdió cuatros puntos en el campeonato pasado y, por lo tanto, la categoría en el presente torneo. Ello originó que José Gálvez, condenado al purgatorio de la Segunda Profesional, llegue a la puerta de la profesional. Cosa de locos, porque la Amenaza Verde ya jugó – si es que los dirigentes no se han dado cuenta- siete fechas del Apertura 2007; y si la FIFA confirma la sanción cómo se hace con los partidos y los puntos que ganaron y perdieron los ancashinos.
Más tarde, el Señor de los Dolores y el de los sufrimientos y las lágrimas se apareció con todo su esplendor en el estadio de Matute. Alianza Lima re-confirmó que en las competencias internacionales es un neonato. Tres encuentros, tres derrotas, cero puntos, nueve goles en contra y mucha, pero mucha vergüenza. Ay, dios del fútbol peruano está bien que no seas el mejor de todos, pero por favor otro día no comas mucho ají o no te pelees con el vecino.

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